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jueves, 28 de agosto de 2014

Mi comparativa de pañales



Cuando eres papá, una de las cosas en las que tienes que confiar, es en el pañal. Si ya es desagradable coger a tu bebé y descubrir que esta mojado, imagina si eso te pasa a las tres de la mañana, cuando estas batallando con las legañas para poder ver dónde está la cuna.

Y además, no son precisamente baratos. Cada vez que tienes que comprar un paquete se te va un dinerete.

Te voy a contar mis experiencias con las marcar que he probado para que te pueda servir de guía.


Cuando nació mi niña, como a todo padre primerizo, me aterrorizaba el cordón umbilical.  Parece que si lo mueves tu bebe se pueda deshilachar por ahí. Por eso, cuando vi en el super unos pañales Huggies especiales para bebés con el cordón umbilical, me lancé de cabeza a por ellos.






Lo que no te dicen es que estos pañales lo que tienen de especial es un recorte semicircular  a la altura del ombligo. En lugar de sujetar el cordón con el borde del pañal, un borde amenazante como una hoz lo rodea y los niveles de acojone de un padre primerizo suben hasta niveles de no volver a comprar pañales de esa marca. No recuerdo si eran buenos o no, no recuerdo si eran caros o baratos, solo recuerdo el cordón rozando con el borde semicircular del pañal.


De aquí pasamos a los grandes clásicos de toda la vida. Los Dodot. Son caros, pero los encuentras en cualquier tienda. Además, te puedes registrar en su web y te mandan descuentos y muestras acumulando los pincodes que vienen en los paquetes. La opción es buena cuando el bebé es pequeño y lo cambias cada dos horas, justo después de la toma. Pero cuando el bebé empieza a crecer y ya no lo cambias tan frecuentemente, te preguntas porqué tienen tanta fama. Porque tienen más escapes que el coche de un poligonero.
 
Llegamos a los que yo llamo “Pocoyos”. Los pañales de Moltex. Desde el primer momento en que los ví, siempre han estado decorados con el enano cabezón. Da igual que la serie estuviera en su apogeo o que su productora haya quebrado. No son ni malos ni buenos, pero encontraron pronto dura competencia.

Me recomendaron probar los de Mercadona. Como soy fan de sus productos, aunque con alguna reticencia, decidí probarlos. Cuando empecé a usarlos, eran muy gruesos y eso ante los primeros gateos y pasitos de mi bebé era un punto en su contra. Sin embargo, no han producido ni la más mínima irritación culeril y la absorción es muy buena. Además, hace algún tiempo que los sometieron a una dieta de adelgazamiento. Ahora son más livianos y cómodos para un bebé que ya camina, pero mantienen una absorción estupenda, un precio bajo y no dan alergias. Son mis favoritos.


En alguna ocasión en que me he encontrado inesperadamente sin pañales, he comprado los que tienen en todas partes. Los Dodot. Pero como los del paquete azul ya he dicho que no son tan buenos como desearíamos, y tratándose solo de una emergencia, en alguna ocasión he comprado la versión económica, la de los paquetes naranja. Mala opción. Entre poner un Dodot naranja o un par de Kleenex sujetos con un chicle, la segunda es mejor opción. Para mi experiencia, los Dodot naranja son un auténtico colador, no aguantan nada y tienen fugas por todas partes por más que te esfuerces en colocarlos maravillosamente.

Un día leí en un artículo de la OCU una comparativa de pañales y de los mejor parados, salían los de Lidl. Me anime a probarlos y el resultado fue muy bueno. De precio similar a los de Mercadona, eran finos y absorbentes. El diseño del dibujo es bastante feo, pero funcionaban estupendamente. Como mis suegros tienen un Lidl cerca, compraron unos paquetes para tener en su casa para cuando les visitáramos. Durante un tiempo fueron muy bien. Pero un día me llamó la atención que el dibujo era aún más feo que el habitual. Pero el problema es que ahora la especie de velcro del cierre traspasa el pañal e irrita la barriguita. Siguen siendo absorbentes, pero provocan irritaciones, así que a mi pesar, hubo que descartarlos.

Los últimos que he probado son unos fabricados por Indas, que se llaman Chelino. Son muy monos, los que tienen un diseño más “molon”. Los conseguí mediante una muestra que me enviaron y a pesar de ser una talla pequeña, hicieron buen papel, así que cuando los encontré en el super, cogí un paquete. Son bastante más baratos que los Dodot, casi al nivel de los de Lidl o Mercadona. Como ya digo, el diseño es bonito. Pero lo más importante es la absorción, y a este nivel, se comportan como campeones. Solo tienen una pequeña pega, son algo estrechos de cintura y a mi niña no le terminan de ajustar bien en la cadera. Pero aun así se comportan como campeones.

En definitiva, mis campeones son los Mercadona, seguidos por los Chelino si ajustas bien la cadera y los Lidl si doblas un poco la cintura para que no rocen.

¿Y tú qué opinas?

1 comentario:

  1. El de Huggies da muy buenos resultados, nosotros los llevamos utilizando bastante tiempo y da unos resultados increíbles, nos encantan

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