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miércoles, 18 de junio de 2014

Nativos digitales

Haciendo zapping, vi en la tele un fragmento de “Supernanny”, el típico niño de 6 años que necesita un exorcismo o un par de buenas ostXXXX. El caso es que llegue al punto en que Supernanny da su diagnóstico y consiguiente tratamiento. Y el diagnostico me dio escalofríos. Había muchas pantallas en casa y eso hacía que el niño se aislara y no tuviera la atención que necesita.

Vamos, que la culpa de que el niño fuera un energúmeno integral era de la tele, la consola y el ordenador. ¡Viva el analfabetismo digital!



Soy informático, trabajo dando asistencia a personas que tienen problemas con su ordenador y es sorprendente la cantidad de personas que trabajan todo el día con uno y apenas son capaces de encenderlo. Y aunque son los que me dan de comer, son un problema, porque, admitámoslo, no se puede sobrevivir en esta sociedad sin interactuar con todos esos dispositivos que Supernanny llama genéricamente pantallas. Y lo que es peor, si interactúan con ellos sin tener un mínimo de conocimiento, lo menos que te puede pasar es que tus fotos íntimas sean vistas por más personas  que la coronación de Felipe VI.

Los niños van a vivir con esas pantallas, así que es vital que aprendan a utilizarlas. Pero también es vital que igual que aprenden a no coger caramelos de un extraño en la calle, no confíen en los extraños que llegan a ellos desde detrás de la pantalla.

Así que creo que es imprescindible que no les neguemos esa realidad y les acompañemos en sus primeros pasos para que puedan darlos seguros. Pero es que además, son un buen medio para jugar con ellos, ver sus gustos, conocerlos e irles dando cuotas de libertad controlada.

Cuando son pequeños, te observan con curiosidad y tratan de imitarte, así que si te ven con el ordenador, trataran de aporrear tu teclado o morder tu ratón. Bueno, puedes usar programas como este “machacateclados”  y disfrutar con tu bebé. Parece una tontería, pero cuando estas absorto en algo con el ordenador y llega tu bebé porque quiere aporrear el teclado, te trae de vuelta al mundo del padre y te ayuda a que le dediques el tiempo necesario, al tiempo que el bebé no ve el ordenador como algo que le roba a su papá.


Ya os he hablado de Santa Peppa Pig. Pues imagina un viaje en autobús o metro que se alarga más de lo que tu bebé considera entretenido. Llantos, pataletas… ¿Verdad que parece buena idea ponerle algún capitulo en el móvil? ¡Bendito Smartphone!

Y cuando sean mayores, el ordenador les vendrá de perlas para hacer los deberes del cole y para chatear con los amigos. Por eso es bueno que se acostumbren a el poco a poco. Por ejemplo, coloreando sus personajes de dibus favoritos, o con juegos específicos para su edad. Y ni siquiera es necesario gastar un dineral en un ordenador especial. Puedes reutilizar uno antiguo con sistemas operativos adaptados  (¡y gratis!) como Doudou Linux. Y ya para rizar el rizo, casi seguro que el viejo pc se podrá enchufar a la tv, con lo que controlaras que hace tu niño, como y cuando. ¡Y podrás participar en sus juegos!


Aunque siempre hay peros. Todo esto es muy bonito si se cumplen dos condiciones.

Primera, no se puede “aparcar” al niño detrás de la pantalla, es necesario que interactúes con él, le ayudes, juegues con él. Puedes dejarle ratitos a su aire,  pero que no sirva para que el niño haga su vida y tú la tuya. El padre eres tú, no la tablet

La segunda. No abandones a tu hijo a su suerte. Igual que hay sitios a donde no le dejas ir solo, horarios que respetar y gente a la que no debe acercarse, en el pc tienes que comprobar que sitios visita, darle unos horarios y controlar con quien interactúa en chats y foros.

Con eso tendrás un juguete más a tu disposición, que además es educativo y que le prepara para que no me de trabajo en el futuro….. ¡NO! ¡Retiro lo dicho! ¡No les dejéis acercarse a los ordenadores! ¡Internet caca! ¡Playstation abominación!


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